LA SONRISA DE LA DESILUSIÓN

Price: 11,00€
Disponible
Libro de la Distribuidora: 
Editorial: 
Coleccion del libro: 
Idioma: 
Castellano
Número de páginas: 
109
Dimensiones: 190 cm × 130 cm × 0 cm
Fecha de publicación: 
2014
Licencia: 
CC BY-SA
ISBN: 
978-607-7534-35-8

Este libro podría ser la autobiografía soterrada de un personaje desconocido: William Thornway. A través del ensayo y la memoir, Thornway echa mano de la comedia para tratar de explicarse los fracasos y alegrías de una vida que va dejando atrás. Cada texto dibuja un itinerario que parte de las grandes esperanzas y se dirige vertiginosamente hacia las ilusiones perdidas. Como si deseara llevar una vida más simple, este personaje oculta en un pastelazo su infancia irrecuperable; logra enamorarse únicamente después de destruir todos sus libros y referencias librescas; desarrolla su vida en pareja como si actuara en una sitcom sin risas grabadas y su divorcio resulta una típica comedia romántica, pero filmada con diez años de retraso.

La sonrisa de la desilusión apunta hacia todos los matices del humor con la agudeza y levedad de una brújula: deambula por la payasada y llega a la risa melancólica, transita del chiste blanco a la carcajada siniestra. El narrador se desnuda ante el lector como lo haría un stand up comedian frente a su público, dejándonos en el rostro ese gesto ambiguo y misterioso del que sólo puede jactarse quien ya no tiene nada que perder.

Stock Duque de Alba: 
2.00

AUTOR/A

ESPINOSA ESTRADA, GUILLERMO

(Puebla, 1978) es casi un lugar común: el profesor de literatura que quiere ser escritor. Alguna vez intentó convertirse en un académico serio, así que se mudó a los Estados Unidos y se doctoró en la Universidad de Boston con una tesis de 3.4kgs. Pero una separación inesperada puso las cosas en perspectiva y le trajo una revelación: no más citas, ni al pie ni románticas.
Desde entonces escribe, aunque sin abandonar el Departamento de Estudios Humanísticos (que él quisiera de Estudios Humorísticos) del Tecnológico de Monterrey. Vive en el Centro Histórico de la ciudad de México, lugar que lo ha seducido al grado de que se siente culpable cada vez que abandona el primer cuadro.